86. Cortar leña
MARTHA
Esa mañana
Naro es un lugarcito pintoresco y hermoso, paseamos por varios sitios históricos que me gustaron mucho, también notaba su mirada mientras yo veía todo mi entorno, él solo me observaba a mí y eso me ponía un tanto nerviosa.
No soy tonta, sé que estamos solos… Ni siquiera sus hombres nos siguen, me gusta poder estar así con él y llegue a pensar que no se podía por ser él quien es, me ha contado muy por encima cómo funciona su verdadero mundo y es peligroso, sin embargo, es muy f