81. Niñez perdida
Gio
30 años atrás.
Ser un Santori siempre fue complicado, padre me entrena desde que tengo 5 años para peleas de cuerpo a cuerpo, mi primera arma la armé cuando tenía 7 años y cuando pude hacerlo con los ojos cerrados me dio permiso para usar una, salimos a cazar sólo él y yo, a mamá le encantaban estos paseos, viajamos a un pequeño pueblo y ella se quedaba en casa mientras mi padre y yo cazamos.
Siempre que podíamos veníamos un fin de semana, sin embargo, cuando veníamos con mi papá era sólo p