Capítulo Extra.
* * Dos meses después. * *
En la Villa Pacheco.
Aitana ya se encuentra tranquila y adaptada a una vida en la que ella era madre.
En ese momento se encontraban debajo de la sombra de un enorme árbol en el jardín, recibiendo los rayos del sol de forma indirecta.
— Eres hermosa, cariño, eres hermosa.— le susurra Aitana, al mismo tiempo que comenzaba a jugar con su hija Ámbar.
En ese momento se escuchan los de alguien acercándose a ellas.
— ¿Esperaban por mí, princesas?— pregunta León llegando con