Capítulo 34.
El momento de la lucha ha llegado.
Damián respira profundamente.
“Vamos. Esto puedo conseguirlo. Esto es solamente un entrenamiento. Uno de tantos.” Piensa Damián, al mismo tiempo que camina por un enorme pasillo y completamente oscuro.
Sin embargo, en el momento en el que se encuentra en el exterior, contiene un jadeo. Ahora entendía la especie de falda de manta que tenía que utilizar para esa ocasión.
Su pecho estaba cubierto por una pechera de metal y no tenía zapatos.
Frente a él se encontr