El día que Cole me salvó de la red de trata de personas, me enamoré de él. Poco a poco me di cuenta de que era el hombre que quería en mi vida y que nada más importaba. Su gentileza
Su naturaleza, su devoción y su amor estaban reservados solo para mí, y eso me daba una sensación de seguridad. Tras descubrir que era mi alma gemela, no podía desear nada más. El problema era que, cuanto más lo amaba, más se centraban mis miedos en él.
Mi mayor temor era… la repentina desaparición de Cole.
Solía