"Esos dos son terribles", le dije a Lilly mientras los observaba desde el otro lado de la habitación.
Y cuando digo terrible, no me refería al trabajo, el trabajo que ambos hicieron brillantemente, y a los dos días de la reunión de tregua ya podía ver la diferencia en cómo iba todo. Elena me dijo una mañana que la recuperación del puerto oriental había pasado de catastrófica a manejable en menos de tres días y no voy a mentir, lo sentí un poco en mi pecho.
La parte terrible fue todo alrededor d