Los siguientes dos días pasaron como un torbellino, entre la prueba del vestido y la supervisión de los arreglos de última hora, Lacey no tenía mucho tiempo para nada. Luego llegó el día en que debía llegar su familia, el día antes de la boda.
Lacey había tratado de decirle a Julien que ella era la hijastra de Thorn Taregan y no su sangre, pero ambos estaban tan ocupados que no había tiempo.
—Julien, tengo que decirte algo antes de que lleguen —dijo Lacey, de pie junto a él en el vestíbulo,