Punto de vista de Camila
No podía respirar bien con el vestido, no porque estuviera ajustado, sino porque esta noche importaba demasiado.
El vestido plateado se pegaba a mi cuerpo como luz líquida, y mi pelo estaba perfectamente recogido. El maquillaje parecía suave pero implacable a la vez.
Cuando me miré al espejo antes, apenas me reconocía a mí mismo.
Me quedé fuera de la gala junto a Alejandro, y sentí que entraba en un campo de batalla vestido como otra persona.
La entrada del hotel brilla