John
- ¿No has oído mal? ¡Quiero que mi esposa me dé de comer! ¿Es un crimen?
- Pero, ¡cálmate, cariño! ¡Te voy a dar de comer!
Ella toma una cuchara y la llena para llevarla a mi boca. Sin vergüenza abro la boca ampliamente para recibir la comida. Enorme dándole de comer, se ve obligada a darle la espalda a ese idiota.
Ella se concentra únicamente en mí.
Me tomo mi tiempo para comer, cuando termine, será hora de que ellos se vayan. Este aprovechador, que no se atreva a quitarme a mi esposa.
De