Las palabras de Maya retumban en los oídos de Rebecca una y otra vez. No puede ser cierto eso. De pronto, todas las ideas que la pelirroja se había formado en su cabeza cambiaron en apenas un abrir y cerrar de ojos.
La sorpresa es lo primero que la golpea, luego, el dolor la reemplaza, sintiéndose como si hubiese sido atropellada por cientos de autos.
Su cerebro comenzó a trabajar a toda velocidad.
“Es esa la razón que se esconde detrás de todo el mal comportamiento de Liam hacia mí? ¿Es por es