Cap. 168: Redoblen la vigilancia.
La voz de Dominic resonó como el rugido de un trueno en el pasillo de la unidad coronaria. El CEO apareció a paso firme, con los ojos oscuros fijos en su abuela, destilando una frialdad y un desprecio tan letales que congelaron el aire. Grace dio un paso atrás, aliviada, mientras Dominic se plantaba frente a la anciana como una muralla infranqueable.
—¿Cómo te atreves a venir acá después de todo lo que has hecho? —siseó Dominic, con la mandíbula tan apretada que las venas de su cuello se marcab