Capítulo 18 – pidiendo un beso.
–Creo que voy a necesitar otro de estos – Catalina le sonrió al bar tender, quien estaba encantado de darle a Catalina todo lo que ella quisiera, la mujer era preciosa y no en vano habia acaparado la atención de muchos de los hombres en el sitio, no solo por su rostro angelical, sino, además, por que la falda que estaba usando se le habia subido, dejando al descubierto gran parte de su muslo.
–Con mucho gusto, preciosa – el hombre quitó el vaso de enfrente de ella y se dispuso a servirle otro,