Dmitry Sokolov
Salimos del restaurante y de camino a casa mi entrepierna se endurece como una roca al recordar el cuerpo de la novia de Vigo. ¡Carajo! Es imposible que con su presencia mi amigo se comporte de esta forma. Además, si él es su pareja no debo sentir este tipo de atracción por ella, es una chica imposible para mí. Vigo es mi amigo y jamás le robaría a una novia solo para satisfacerme.
Hicimos un pacto cuando éramos jóvenes, jamás podríamos en juego nuestra amistad por una mujer y t