18. Tarde de compras
Mía se levanta más temprano de lo habitual, trata de no moverse para no despertar a Gerard que aun duerme plácidamente a su lado.
Escucha a su pequeño llorar, con cuidado sale de la cama para ir al rescate de su pequeño hijo, Sofi lo tiene en sus brazos tratando de calmarlo.
—Déjamelo —extiende sus manos hacia su hijo.
Mía se acomoda en la mecedora con su pequeño en su regazo, el pequeño se acurruca y se queda dormido nuevamente.
—¿Pasa algo? —le pregunta viendo su ojos turbios.
—Desd