Parte 2...
Isabela
Mi corazón late tan fuerte ahora que hasta respirar se ha vuelto difícil. Enzo aún está dentro de mí y no es tan extraño como pensé que sería. Supongo que mi mente estaba demasiado llena de mucha información y ninguna de ella era acorde a la realidad.
Pero por suerte puedo tener la prueba práctica. Vivir encerrada en un convento no tiene nada que ver con la vida aquí afuera. ¿Cuántas cosas he pasado desde que tuve la osadía de seguir el plan de escape de Susan?
A partir de ah