Parte 1
Isabela
— ¿En serio? – pregunté a Enzo. Estábamos disfrutando de la calma después de regresar de París — Entonces no es tan mujeriego como decían ustedes.
— Lo peor es que sí lo es – Enzo rió y me rodeó con sus brazos. Estaba sentada en su regazo — Nunca se quedó mucho tiempo con ninguna antes. Me sorprende que ahora quiera mudarse.
— No es exactamente mudarse – relajé mi cuerpo contra el suyo — Simplemente va a vivir con la chica en el nuevo apartamento.
Un apartamento que tomó como pa