Parte 11...
Enzo
— Ahora puedes contarme todo lo que estaba pasando en la habitación – la besé ligeramente en el hombro.
- ¿Ahora? – habla como si no pudiera — No puede ser más tarde – abre un bostezo — Me quitaste las energías, marido.
Estamos en la cama ahora. Después de tener uno de los mejores sexos que he tenido, con cariño y amor, que marca la diferencia, la llevé en brazos a la ducha, donde nos duchamos juntos.
Isabela se vuelve hacia mí y hunde su nariz en mi cuello, poniendo su pierna