Parte 3...
Isabela
Pensé que estaba soñando. En algún lugar de mi mente reconocí un aroma masculino, un aroma varonil y atractivo que me gustaba. Sentí unos labios tocando mi cara, moviéndose ligeramente por mi piel hasta mi cuello.
Un aliento fragante entró en mis fosas nasales y sentí que se me erizaba la piel. Me moví un poco, cambiando de posición, pero el sueño continuó. Sentí besos en mis hombros, en mis ojos y en mi boca. Sonreí levemente y respiré profundamente, moviéndome de nuevo.
Ent