59. Capítulo: "Irreversible Temor"
Al día siguiente muy temprano Victoria abrió los ojos con el alba y se sentía muy bien porque había recargado la energía durante toda esa noche descansando, a diferencia del árabe quién tuvo que quedarse hasta despierto a altas horas de la madrugada para no dejar a medias el trabajo tan importante para la compañía.
Estiró sus extremidades tras quedarse algunos minutos sentado sobre la cama mirando a la nada, recordó el mal sueño que tuvo, y se le crispó la piel de solo pensar en eso nuevamente