Se despertó a las cuatro de la madrugada con la certeza específica de alguien cuyo cuerpo ha tomado una decisión sin consultar a la mente.
No era malestar —el embarazo había traído diversas formas de malestar durante los últimos meses y ella había desarrollado una relación calibrada con ellas, una evaluación practicada que categorizaba cada sensación con precisión antes de determinar su urgencia. Esto no encajaba en ninguna de esas categorías.
Esto era, simplemente, deseo.
Específico. Inmediato