Carlo no puede evitar sonreír con satisfacción y deja lo que está haciendo, en especial cuando el hombre le señala algo más
—Y también encontramos dos álbumes con fotografías, puede que le interesen.
—Bien, en una hora estaré allí —tras cortar, llama a Zoe, pero quien le responde es Robert—. ¿Cómo está?
—Bien… —le dice con un suspiro Robert—, al menos se está divirtiendo con Garritas.
—¿Y ese quién es?
—Un gato siamés que adoptamos, son inseparables. ¿Quieres hablar con ella?
—Sí —escucha que R