Capítulo 43: Me despidieron.
APARTAMENTO DE BRANDON.
—Amor qué alegría, no te imaginas lo que me hace feliz, abrir esa puerta y encontrarte a ti, el amor de mi vida que me está esperando con los brazos abiertos.
—¿Amor estás bien, no te duele nada?
—No, ya te dije que me siento bien, el golpe se lo llevó el auto.
—¿Cómo está mi padrino?
—Está preocupado por ti, porque no quieres comer.
—No es que no quiera comer, es que no me da hambre, amor es muy desagradable, comer sin apetito.