La noche se hacía cada vez más tarde, pero Elea seguía sin poder dormir. Aunque ya había hablado con Owen por teléfono y se había asegurado de que su hermano menor estaba a salvo con Gerrald, aún sentía una inquietud que la perturbaba. Solo estaba acostada sin poder cerrar los ojos hasta que Axelle, que aún estaba despierto, se extrañó.
"El, ¿por qué no duermes? ¿Algo te molesta?"
Le preguntó Axelle mientras se giraba hacia Elea, que le daba la espalda.
Al principio, Elea no quería admitir la i