Mundo ficciónIniciar sesiónAtina
Cuando se lo dije, mi madre no estaba contenta. Mariana Palacios era una mujer que no se iba con rodeos. No solo me recordó que era muy joven, y me repitió la historia que conocía a la perfección, sino me habló de casos terribles. Pero, aún así, me había ido mucho mejor de lo que esperaba.
Quizás vio mi determinación a seguir con él en las pocas palabras que se me pe







