BASIL
No dejo de pensar en ella, esa es la realidad, desde que vi su sangre virgen haciendo un desorden sobre mi polla, no la dejo de imaginar en mil posiciones mientras taladro su coño. Joder, me he follado a algunas mujeres, fieras, con la sangre tan podrida como la mente, mujeres que saben cómo satisfacer a un hombre debido a su experiencia como putas, y jamás me habían hecho sentir como Mía lo hace.
Su maldita inocencia e inexperiencia hacen que todo el tiempo se me ponga dura y tengo que