EMMA
Frunzo el ceño, siempre hace lo mismo, incluso Donovan, quien se supone es uno de los asesinos seriales más poderosos de la Bratva, se le queda mirando detenidamente, soy consciente de cómo recorre su cuerpo, imagino que lo estará comparando con el mío, lo que me produce cierta inseguridad.
La misma que en el pasado me quitaba el sueño, la misma que me llevó a la respuesta de la pregunta que me había estado martirizando por mucho tiempo, cuando María era su puta personal.
—Soy una tonta