EMMA
Donovan no se inmuta cuando disparo, la bala pasa rozando su cabeza, no pestañea, al contrario, se queda tan quieto como una estatua, no es que haya fallado, soy francotiradora, sé muy bien lo que hago, nunca tendría el valor suficiente como para acabar con la vida del padre de mi hijo.
Pero solo por un segundo se sintió malditamente bien, bajo el arma dejándola sobre la encimera, haber visto esas fotos de María, diciendo que en el pasado follaban cuando tenían problemas, me hizo regresar