NARRADOR OMNISCIENTE
—Te sientes tan bien —Basil mordió el cuello de Mía, mientras la penetraba en la regadera, bajo el agua caliente—. Tan apretada y húmeda.
Pese a que Mía disfrutaba de cada arremetida de Basil, una parte de ella no dejaba de pensar en el mensaje que Portia le había enviado, si quería que esto funcionará, Basil debía elegir entre las dos.
Tenía claro que si la quería a su lado, él tendría que cortar todo lazo que lo uniera a Portia Romanova.
—Basil —jadeó Mía cuando se