AVA
Me quedo sin aire, el corazón se me dispara del pecho y creo que estoy alucinando, hasta que su tacto quema en mi piel y espabilo al tiempo que me aparto y me suelto de su duro agarre.
—¿Acaso me seguiste? —inquiero alterada.
Levi parece contrariado, sus ojos me dicen que está lleno de arrepentimiento, pero no le creo, una parte de mí sigue a la defensiva, sigue pensando que en cualquier momento me va a defraudar de nuevo, además, lo que me ha propuesto mi padre es… una aberración.
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