Tyler
Pasamos todo el día pegados el uno al otro. No tenía ganas de salir de aquella cama y Kayla sonreía dándome la misma impresión.
No sé cuántas veces adoré su cuerpo aquel día. Ella seguía siendo exactamente lo que yo quería y lo que necesitaba. Kayla era, sin duda, la mujer más fuerte que conocía.
Cuando se durmió, analicé cada parte de su cuerpo y las cicatrices mostraban lo que mi princesa había tenido que pasar para estar finalmente aquí, descansando plácidamente en mis brazos.
Aquel pe