Mundo ficciónIniciar sesiónParís, Francia.
Daniel
Entro al restaurante y camino hasta llegar al reservado, donde una Elisabeth muy contenta me recibe con un beso en la mejilla, y dándome un abrazo.
— Daniel, que bueno que hayas cambiado de opinión, sabes lo que te conviene — Toma asiento y hago la misma acción.
— Tienes razón, sabes que no hay mujer que te quite tu lugar — Digo







