Sol Dorado era un prestigioso jardín de infancia. Parecía un castillo.
Dew tomó la mano de Harold para entrar, pero Harold apartó la mano con fiereza.
Su mirada estaba llena de frialdad, pero la reprimió con fuerza. “Harold, esta es la decisión de tu papá. ¿Por qué te enojas conmigo?”.
“¿Te parezco enojado?” Harold se burló. “Simplemente no quiero que me toques”.
“¡Tú!”.
Dew estaba tan enojada que casi perdió la compostura.
Ella respiró hondo. “Será mejor que te portes bien y no causes nin