—Tráeme la maza. Necesito castigarte de acuerdo con las reglas de nuestra casa.
Harold se sorprendió cuando escuchó esto. Sacudió la cabeza.
—G-George…
Colin sacó una caja pintoresca y una maza enorme. Era tan grande que parecía como si pudiera aplastar los huesos de alguien.
Harold, me desobedeciste, secretamente trajiste a Grapie de vuelta a Cairnstan, hiciste que Mel te ocultara esto, la involucraste con la familia Craig y te metiste en un gran problema. Dime, ¿mereces este castigo?