—Está bien, Grapie. Volvamos al trabajo —Harold cambió el tema, para que no se sintiera incómoda.
—Oh sí. —Ninian levantó la cabeza y sonrió tímidamente. Sus ojos se iluminaron—. Lo siento, Raina. Es vergonzoso que me veas actuar así.
—No hay problema. —Raina sonrió y sacudió la cabeza mientras regresaba a su asiento.
—Raina, ahora te dijimos por qué George perdió el contacto contigo. ¿Hay algún otro malentendido entre ustedes dos? —Harold no se anduvo por las ramas y habló deliberadamente