Ninian se puso a reír. Ella brillaba bajo el sol. Sus ojos oscuros y brillantes brillaban y estaban llenos de vida.
Paul estaba atónito.
Inconscientemente contuvo la respiración y levantó la mano con cautela, queriendo tocar la luz que brillaba en su cuerpo.
No obstante, antes de que pudiera acercarse, Paul dejó de moverse.
Un escalofrío inexplicable envolvió su cabeza. Podía sentir un aura fría, casi tangible, atravesarlo.
Se sentía como si estuviera siendo observado por la más feroz