Trent bebió un vaso de vino y lucía arrepentido.
Eilam lo miró fijamente. “Sea lo que sea que quieras decir, será mejor que lo pienses dos veces primero”.
Mientras hablaba, le lanzó una mirada a Duke a propósito.
“Quizá no conozcas al hombre que estaba con Adina hace un momento, pero he oído su nombre varias veces”. Trent sacudió la cabeza y dijo: “Es de Anbárica. Es el típico niño rico de una familia rica. La gente lo llama el Príncipe del Amor. Las mujeres que le rodean nunca se presentan r