NICOLA
La cabeza me da vueltas, la garganta la tengo seca y una mala posición hace que despierte con el deseo de despertar al lado de la mujer que me enloquece. Pero no, me llevo a desgraciada sorpresa de que no es Bea, sino, Milenka, quien tiene el cabello enmarañado, las mejillas rojas y los labios entreabiertos, exhalando débilmente.
Como puedo, me hago a un lado y la aparto de mí, anoche llegó muy tarde, diciendo que estaba dispuesta a ayudarme con el papeleo, lo acepté, porque de ese modo