---
Valentina narrando
Organizar una despedida de soltera para Elena no fue fácil. Ella no quería nada demasiado extravagante — "solo una cena con las amigas, nada de strippers, nada de borracheras, nada que Adrian pueda usar en mi contra en el futuro".
— Eres muy sosa — me quejé, mientras planeaba los detalles.
— Soy una novia consciente.
— Eres miedosa.
— También. Pero principalmente consciente.
Al final, acordamos una cena en un restaurante italiano en Brooklyn, solo mujeres: Elena, yo, Mina