— Gracias, detective Connor. — Dice mi secretaria con una sonrisa mientras cierra la puerta de mi oficina.
Miro el reloj. Son casi la una de la tarde y mi estómago ruge de hambre, hoy es viernes y estoy deseando pasar mi fin de semana junto a mi esposa y mi hija.
Cojo mi móvil y veo una llamada perdida de un número desconocido.
Pulsé el botón de llamada y espero a que contesten del otro lado de la línea.
— Hola, Tyresse. Llegué a creer que no regresarías mi llamada. — Dice una voz de mujer