Afortunadamente, los síntomas de Mía sólo son el sueño constante, la sensibilidad extrema y la comida, los que Nathan puede manejar casi siempre, sobre todo el de la sensibilidad, que a veces lo tiene pendiendo de un hilo.
La universidad va bien para ella y toda esa semana llegó feliz por sus logros, porque en todos los exámenes sacó la más alta calificación. Por eso, este viernes que llegan juntos a la oficina, al acercarse Todd a saludar a su hija, Nathan le dice con el pecho lleno de orgull