La noticia del embarazo de Mía sólo se regó por la mansión, tanto él como Mía no querían que nadie más lo supiera, en especial porque seguro dirían que no podía seguir estudiando y ninguno de los dos estaba de acuerdo con eso.
Mía podía hacer lo que quisiera y si podía seguir sus estudios, además de llevar a su hijo en el vientre, entonces así sería.
Steven había cambiado los antidepresivos por unos naturales que no le harían daño al bebé y se había encargado de preparar a Mía para cuando su