Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa instalados en el lago, los dos se van a la cocina, mientras Ferdinand prepara algo rápido de comer, ella busca leña para encender la chimenea. Cuando Fer la ve aparecer con los maderos, deja todo de lado y corre para ayudarla.
—¡Debiste decirme! Yo los llevo como si nada.
—No soy tan frágil como crees.
—No se trata de que seas frágil, sino de caballerosidad.
—Ya estás cocinando, creo que es suficie







