Mundo ficciónIniciar sesiónMe apresuro a abrir el correo, emocionada por lo que podría haberme dicho el decano y nerviosa ante la idea de que me haya ofrecido otra salida solo para quedar bien conmigo y que ahora quede yo como una ofrecida.
Sin más preámbulos, abro el correo y leo lo que dice:
“Señorita Shein.
Qué reconfortante es saber que estará dispuesta a mis solicitudes. Espero con ansias el jueves para volver a verla y compartir con usted una vez más.
Con relación al







