Cuando colgaron la llamada, Arianne se sintió inexplicablemente satisfecha. Era extraño, pero no obstante, ella podía acostumbrarse a este sentimiento. Por primera vez, sentía el placer de la venganza. Podía entender por qué a Mark le gustaba atormentarla. ¿Él se sentía como ella cuando la veía atormentada y miserable?
"¿Qué estás pensando? ¿Tienes hambre? ¿Quieres bajar y comer algo?”. Mark no sabía lo que pasaba por su cabeza, pero su repentina amabilidad la tomó desprevenida.
"Un poco, pero n