Cuando Mark habló, su voz temblaba tanto como él. “D-Debo seguir buscando... D-Dile a toda nuestra gente que la encuentren... la encuentren sin importar lo difícil que sea, sin importar el costo, sin importar la vida o la muerte... ¡Quiero que la encuentren!”.
Cuán cerca de la verdad implicaba el paquete ya estaba fuera de su cuidado, porque la nota y el arete habían derrotado su fortaleza mental. Habían pasado días desde que la ansiedad se convirtió en su compañera en la oscuridad, negándole s