Lo único que pudo hacer el discurso de Mark fue hacer que la pareja intercambiara miradas.
¿Quién en su sano juicio confesaría un crimen como este?
Arianne observaba cómo la tempestad en el semblante de Mark se acumulaba lentamente en un huracán. Antes de que perdiera el control y estallara, Arianne le lanzó una mirada significativa a Davy, quien llamó a seguridad para escoltar a los padres de Mateo.
Desafortunadamente, la influencia del alboroto en el estado de ánimo de la oficina había surt