El desprecio llenaba la sonrisa de Mark. “No importa. No me importa tu insignificante y espectacular alarde con tus amigos. Todo lo que quiero saber es esto: ¿quién te dio ese mald*to borrador de diseño? Sé que no lo dibujaste, es creación de mi esposa. Lo robaste, la demandaste por plagio y me extorsionaste ciento cincuenta grandes. Me parece que tenemos una larga cuenta que saldar”.
James estaba temblando como una hoja. “¡N-No! ¡E-E-Eso es falso! No le robé nada a nadie. ¡Le juro que es mi cr