Capítulo 91
Tenía miedo de que mi cabeza estuviera inventando ideas. Quizás solo era una coincidencia, pero la actitud de Clarisa me pareció extraña.
Santiago no le prestó atención cuando salió del baño, y eso me tranquilizó un poco. Me abrazó desde atrás, me dio un beso suave en el cuello y me recordó que debía descansar.
Terminamos acostados juntos, y aunque lo deseaba, él fue quien puso el límite.
—Tienes que cuidarte, amor —me dijo mientras me acomodaba entre sus brazos—. No quiero que te e