Mundo ficciónIniciar sesiónPor suerte, tenía una estrella. Eso también lo descubrió Shesina, que no tenía cien años, sino ciento cuarenta. Y que me agradó un poco más después de ofrecerme una barra de chocolate para recuperarme, según él, era un remedio casero para recuperar la energía perdida por la cantidad de azúcar que éste contenía.
—Necesitas tener una Invocación para que te ayudes —dijo comiéndose el chocolate mientras se sentaba a un lado de Picconi, que también comía del chocolate, Demian y Mitch






