Alice gimió cubriéndose los oídos con la almohada e intentó volver a quedarse profundamente dormida y justo cuando estaba logrando volver a dormir, su teléfono volvió a sonar con un tono que le parecía muy ruidoso.
"¡Ugh!", gimió fuerte y se sentó llena de enojo lista para insultar a quien fuera que la estuviera llamando, "¿Dani?", leyó el nombre que aparecía en la pantalla de su teléfono y contestó la llamada.
"¿Qué pasa?", dijo intentando contener su arrebato.
"¡Oh por Dios! ¡Felicidades, beb